La fragilidad del campamento. Un ensayo sobre el papel de la tolerancia | Punto de Vista Editores
Cart 0
fragilidadcampamento-cub-510x652

La fragilidad del campamento. Un ensayo sobre el papel de la tolerancia

Dimensiones: 13,5×21 cm
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-16876-51-8
Nº de páginas: 158


Nota: Gastos de envío gratuitos solo para España.

16,90 

La tolerancia es un instrumento que nos previene de la injusticia. Por eso, cuando los ciudadanos la desdeñan ponen en peligro grandes logros de la humanidad que tienen que ver con las libertades, los derechos o la idea misma de igualdad. De ahí la importancia de formar a ciudadanos tolerantes que sean capaces de persuadir a los desencantados y de trabajar por el bien común.

La democracia es nuestro «campamento», un lugar donde cada uno procura ser feliz a su modo y vivir en libertad. Sin embargo, no hay fortalezas inexpugnables a perpetuidad y las democracias se tornan frágiles; deben por tanto ser defendidas contra los ataques del fundamentalismo, la indiferencia y el descrédito de las instituciones.

En La fragilidad del campamento, Oliveira hace un recorrido histórico y filosófico por el papel que ha jugado la tolerancia en la sociedad desde la antigüedad hasta nuestros días. A través de pensadores como Montaigne, Locke, Stuart Mill, Amartya Sen, Rawls, Sennett, Nussbaum, Žižek, Zweig, entre otros, hace un repaso de la evolución de la idea de tolerancia haciendo especial hincapié en conceptos como la «falsa tolerancia» o la indiferencia y componiendo un mapa de valores propios de la democracia como el diálogo, la empatía y, cómo no, la indignación.

1. La historia del campamento
2. La defensa
3. El caso Servet, o de la necesidad de la tolerancia
4. La tolerancia del miedo y la transigencia
5. La tolerancia
6. La falsa tolerancia
7. La democracia
8. La razón
9. Ética sin ontología
10. La conversación
11. Civilidad
12. La imparcialidad
13. El espectador imparcial
14. La razón democrática (razonable)
15. Alabanza del silencio
16. De regreso a la tolerancia
17. Evitar el daño
18. La barbarie
19. Los habitantes de la barbarie
20. La indignación ante la barbarie
Bibliografía

1. La historia del campamento

Un buen día un grupo de seres humanos estableció su morada cerca de un río de aguas muy claras. El asentamiento apenas estaba compuesto por unas cuantas casas endebles. Pero con esfuerzo cotidiano esos seres humanos hicieron más habitable su entorno: sembraron granos, juntaron pieles para calentarse, construyeron un granero y un corral que llenaron de animales.
Además, tallaron en madera una gran figura de su dios y la pusieron en el centro de la población que florecía. Cada atardecer lo veneraban y le daban las gracias por el agua, los animales y el calor del hogar. En las noches miraban absortos la luna y, si estaba llena, se bañaban en el río para tocar su reflejo.
Una madrugada, cuando Venus apenas se acercaba a su posición del alba, un ataque sorpresa cayó sobre su frágil aldea. El pasmo ante los gritos y ruidos ensordecedores fue determinante en su derrota. Los invasores violaron a las mujeres y degollaron a todos los varones. Además, quemaron la imagen divina y se apropiaron del lugar.
Los nuevos habitantes de esa morada junto al río, ya habituados a su vida sedentaria, construyeron un templo con piedras que trajeron de muy lejos para apropiarse definitivamente del lugar. Debido a su mayor experiencia bélica, pronto comenzaron a preocuparse por la posibilidad de ser ellos quienes sufrieran un ataque sorpresa. Así que cada noche le pedían a sus dioses que no permitieran jamás su derrota.
Gracias a los rezos, su gran líder tuvo una revelación: debían levantar una muralla de barro. Ese día nació la ciencia de la fortificación, que es la que enseña cómo hacer que un lugar se encuentre en situación ventajosa de defensa.
Sin embargo, no tardó mucho en llegar el ataque que vulneró sus murallas. Y es que no existe fortaleza que se mantenga inexpugnable a perpetuidad. La forma de proteger un lugar debe adaptarse en cada momento al sistema existente de ataque. En este sentido, hay que tener presentes las palabras del erudito Karl August von Struensee, quien en su libro sobre los principios de la fortificación, sostiene que cada vez que se desarrolla una nueva forma de atacar es necesario un método de fortificación distinto. Así, por ejemplo, cuando surgieron los arietes o se usaron escaleras para saltar las defensas, los habitantes de la aldea tuvieron que construir murallas más gruesas y altas. Luego, para dificultar el avance de las tropas enemigas a la parte baja de la muralla y a las puertas de la fortaleza, cavaron fosas que se llenaban de las aguas de su río. Pero este sistema de defensa no funcionaba bien para proteger el pie de las murallas. Y es que desde la cima no había forma de disparar a los enemigos que lograban librar las fosas. Esta falla violaba la primera máxima del arte de la fortificación, que establece con firmeza que cada parte de una fortaleza debe poder ser vista y defendida por otra parte de la misma y así evitar que caiga. Fue a partir de dicho principio que nacieron las torres de defensa, desde las que sí se podían cubrir los pies de las murallas. Y cuando parecía que las fortalezas se habían vuelto inexpugnables llegaron, cada uno a su tiempo, la pólvora, los cañones, los tanques y los aviones. Y también fueron surgiendo las defensas respectivas.
Nuestro campamento, en el que intentamos vivir libremente y cada quien ser feliz a su modo, es la democracia. Y esta, muchas veces, como también las ciudades y las naciones, da la impresión de estar edificada de forma tan sólida que parece no haber manera de derrumbarla. Sin embargo, debemos recordar que no hay fortalezas inexpugnables a perpetuidad, que la democracia también es un campamento frágil y que debemos adaptar su defensa a las formas de atacarla: el fundamentalismo, la indiferencia y otras tantas.

L. M. Oliveira (Ciudad de México, 1976) es filósofo moral y se dedica a la investigación y la docencia como miembro del departamento académico del CIALC-UNAM. Es autor de las novelas El oficio de la venganza (Alfaguara, 2018), Por la noche blanca (Ediciones B, 2017), Resaca (Literatura Random House, 2014) y Bloody mary (Literatura Mondadori, 2010), y de los ensayos Árboles de largo invierno. Un ensayo sobre la humillación (Almadía, 2016; Punto de Vista, 2018) y La fragilidad del campamento. Un ensayo sobre el papel de la tolerancia (Almadía, 2013; Punto de Vista, 2018).

Cubierta: Descargar

Ficha del libro: Descargar

Be the first to review “La fragilidad del campamento. Un ensayo sobre el papel de la tolerancia”