(Preventa) Proyecto Laramie | Punto de Vista Editores
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(Preventa) Proyecto Laramie

Traducción de Jorge Muriel

Dimensiones: 13,5×21 cm
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-16876-94-5
Nº de páginas: 160

18,00 

En octubre de 1998, un joven homosexual, Matthew Shepard, fue salvajemente golpeado hasta morir en un acto de odio que conmocionó a toda la nación estadounidense; su cuerpo fue descubierto atado a una cerca en las colinas a las afueras de Laramie (Wyoming, Estados Unidos). Su muerte se convirtió en un símbolo nacional de intolerancia, pero, para la gente de Laramie, el evento fue profundamente personal, y eso lo escuchamos en esta pieza teatral efectiva, un retrato complejo de una comunidad. El brutal asesinato de Matthew Shepard permitió que, en Estados Unidos, se entablara un diálogo que sacó a relucir la manera en que se piensa y habla sobre la homosexualidad, la política en materia de sexualidad, la educación, la violencia, los privilegios y los derechos, y la diferencia entre tolerancia y aceptación.

Elegida por The New York Times como uno de los 25 mejores espectáculos teatrales desde Ángeles en América

«Una increíble pieza de teatro… A pesar de la tragedia, es arte que desgarra».
The New York Post

«Un trabajo pionero de teatro documental y un poderoso evento escénico».
Time Magazine

«Desde Ángeles en América, no hay un esfuerzo mayor en una obra de teatro: nada menos que un examen de la psique estadounidense al final del milenio».
New York Magazine

«La historia de Mathew no es solo la historia del asesinato de “un chico gay”, como los cientos de terribles historias que suceden todos los años en nuestro país con el mismo argumento, y no puede ser simplificada para que se amolde a las expectativas de condena o redención de ningún grupo que busque o mantenga un argumento único. Porque esta es también la historia de Russell Henderson y Aaron Mckinney, sus agresores, dos jóvenes de su misma edad, y la historia de una comunidad enferma de odio, un odio que se manifiesta de muchas maneras, sutiles o dolorosamente obvias, todos los días, en todas partes. Y aunque aquí esa comunidad se llame Laramie (Wyoming), es mucho más vasta que un pueblo del Medio Oeste Americano».
Julián Fuentes Reta, director de teatro

Acto primero

Momento: Una definición

Narrador. El catorce de noviembre de 1998, los miembros de la compañía de teatro Tectonic Theater viajamos a Laramie (Wyoming), para entrevistar a gente de la ciudad. A lo largo del siguiente año volvimos varias veces a Laramie y realizamos más de doscientas entrevistas. La obra que están a punto de ver se extrae de esas entrevistas, así como de las notas recogidas por los miembros de la compañía y de otros textos encontrados. Miembro de la compañía Greg Pierotti.
Greg Pierotti. Mi primera entrevista fue con el sargento Hing, detective del departamento de Policía de Laramie. Al comienzo de la entrevista estaba sentado en su despacho, en una postura parecida a esta.

Se transforma en el Sargento Hing.

Sargento Hing. Yo nací y me crié aquí. Soy la tercera generación de mi familia en este pueblo. Mis abuelos se trasladaron aquí a principios del siglo xx. Así que ya somos tres; bueno, con mi hija, cuatro generaciones aquí. Mucho tiempo… Es un buen sitio para vivir. Hay buena gente, mucho espacio. Mira, en el sur de Wyoming las ciudades y los pueblos están muy separados unos de otros porque antiguamente se formaban de acuerdo al ferrocarril. Construían un pueblo donde tenía que parar el tren a repostar agua y combustible. Y… Laramie era antes una escala importante en la red ferrovial. Por eso hay tanta distancia entre las ciudades. Somos uno de los estados más grandes del país, y uno de los menos poblados.
Rebecca Hilliker. Hay mucho espacio entre la gente y los pueblos de por aquí y, por tanto, mucho tiempo para reflexionar.
Narrador. Rebecca Hilliker, directora del departamento de teatro de la Universidad de Wyoming.
Rebecca Hilliker. Aquí uno puede ser feliz. Aquí la gente es más amable que en otros lugares del país donde he dado clases, y eso es porque aquí son más felices. Cuando hace sol en un lugar, la gente es más agradable. Y aquí brilla mucho el sol.
Sargento Hing. Aquí, por un lado, tienes a la gente rural, tradicional, de toda la vida, ganaderos con ranchos, porque Laramie ha sido siempre el lugar donde uno se abastece de materias primas y cosas así.
Eileen Engen. Que debes cuidar de tu tierra es algo que nos enseñaron nuestros abuelos.
Narrador. Eileen Engen, dueña de un rancho.
Eileen Engen. Si no la cuidas, la estropeas; y pierdes lo que te da de comer. Por lo tanto, lo primero que uno tiene que hacer es cuidar bien de su terreno y hacer todo lo posible para mejorarlo.
Doc O’Connor. Me encanta esto.
Narrador. Doctor O’Connor, chófer de limusinas.
Doc O’Connor. No volvería al bullicio del este ni muerto. Lo que más me gusta de aquí es el clima. El frío, el viento. Dicen que el viento de Wyoming te vuelve loco. Pero ¿sabes qué? A mí no me molesta. Bueno, a veces sí. Pero casi nunca.
Sargento Hing. Y por otro lado, también está… la comunidad universitaria.
Philip Dubois. Me mudé aquí después de vivir en un par de ciudades grandes.
Narrador. Philip Dubois, rector de la Universidad de Wyoming.
Philip Dubois. Me gustan mucho las grandes ciudades. Pero allí es peligroso dejar salir a tus hijos por la noche. Y, en cambio, aquí, en verano, mis hijos juegan fuera, hasta las tantas, y no me preocupa lo más mínimo.
Sargento Hing. Y, por último, están los que viven en Laramie.
Zackie Salmon. Yo antes vivía en un pueblo de Texas.
Narrador. Zackie Salmon, habitante de Laramie.
Zackie Salmon. Aquí, en Laramie, si no conoces a alguien, seguro que conoces a algún conocido suyo. Esto es muy pequeño. Y a mí ¡me encanta! Vamos, que me encanta ir al supermercado y encontrarme con cuatro, cinco o seis conocidos cada vez que voy. Y no me importa que la gente sepa lo hago o dejo de hacer, total, para lo que hago.
Doc O’Connor. De aquí, también me gustan los trenes. Tampoco me molestan. Bueno, a veces me molestan, pero casi nunca. Y eso que cada trece minutos pasa uno cerca de donde yo vivo.
Narrador. Doc vive en Bossler. Pero todo el mundo lo conoce en Laramie. Y, por cierto, aunque lo llaman Doc, de doctor no tiene nada.
Doc O’Connor. Antes transportaban ganado… los trenes. Ahora lo único que transportan son pañales y coches.
April Silva. Yo me crié en Cody, otro pueblo de Wyoming.
Narrador. April Silva, estudiante universitaria.
April Silva. Pero Laramie es mejor que mi pueblo, hay que admitirlo.
Sargento Hing. Es un buen sitio para vivir. Buena gente, mucho espacio. Pero, cuando ocurrió el incidente con ese chico, vinieron muchísimos periodistas. Una vez, unos cuantos me siguieron hasta la escena del crimen. Y, bueno, hacía un día precioso, un día espléndido, despejado y fresco, y el cielo tenía ese color azul que, ya sabe, que tiene un tono de azul que parece pintado, un cielo azul inmenso, precioso. Y las montañas estaban al fondo, levemente nevadas, y de repente una periodista, una señora… que estaba allí me dice…
Periodista. ¿Quién encontró al chico? ¿Quién andaba por aquí?
Sargento Hing. Y le digo: «Bueno, esta es una zona muy popular entre la gente a la que le gusta correr, hacer ciclismo de montaña, montar a caballo, porque está cerca de la ciudad». Y me miró y dijo:
Periodista. ¿Quién coño querría correr por aquí?
Sargento Hing. Y pensé: «Señora, no se entera de nada». Porque lo único que se puede hacer es dar una vuelta, ver las montañas, respirar el aire fresco, escuchar los pájaros y absorber un poco de lo que te rodea. Pero ellos solo querían saber qué había ocurrido. Y no me molestó, pero me di cuenta de que eran estúpidos. No, no se enteraban, no se enteraban de absolutamente nada.
Jedadiah Schultz. Ahora es difícil hablar de Laramie. Es complicado contarle lo que Laramie significa para nosotros.
Narrador. Jedadiah Schultz.
Jedadiah Schultz. Si me lo hubiera preguntado antes, le hubiera dicho que Laramie es un pueblo bonito, lo suficientemente aislado de todo como para que puedas ser tú mismo… Una ciudad con un altísimo sentido de comunidad, donde todo el mundo se conoce… Una ciudad con un espíritu que ya no se encuentra en la mayoría de ciudades más grandes. Pero ahora, después de lo de Matthew, yo diría que Laramie está asociada a un accidente, a un crimen. Ahora somos como Waco, como Jasper. Ahora somos un nombre, una definición, una etiqueta. Y puede que algún día nos libremos de ello, pero tendrá que pasar mucho tiempo.

Moisés Kaufman (Caracas, Venezuela, 1963) es dramaturgo, director de teatro, y fundador y director artístico de Tectonic Theater Project en Nueva York. Entre sus obras teatrales se encuentran Gross Indecency: The Three Trials of Oscar Wilde, 33 Variaciones, The Laramie Project: Ten Years Later, One Arm, Carmen, Anushka Paris-Carter, Andy Paris’s Uncommon Sense y The Album (Here There Are Blueberries). Proyecto Laramie se ha representado a lo largo de todo el mundo con producciones en trece lenguas y diecisiete países, incluido Uganda, donde las relaciones homosexuales son ilegales; en 2002, el mismo Kaufman dirigió la adaptación de esta obra para HBO.
Jorge Muriel (Madrid, 1975) es director, actor y traductor. Ha cursado estudios de cine en la New York Film Academy y, posteriormente, en la Escuela TAI de Madrid. Ha dirigido tres cortometrajes: Zumo de limón (2009), nominado a los Premios Goya en 2011; El jardín de las delicias (2014), Primer Premio en el Festival de Cine de Lebu (Chile); y El niño que quería volar, nominado a los Premios Goya en 2019. Actualmente, trabaja en el desarrollo de su siguiente cortometraje, Lo efímero (2019).

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Ficha del libro: Descargar

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