México-Buenos Aires (ebook) | Punto de Vista Editores
Cart 0
mexico-bsas-premio

México-Buenos Aires (ebook)

El combate de nuestras ciudades

La ciudad es el hecho definitivo de América Latina. Y México-Buenos Aires. El combate de nuestras ciudades, la obra que se alzó en 2014 con el I Premio de ensayo Punto de Vista Editores, da buena prueba de ello. Concebido a escala continental, desde México hasta el Río de la Plata, el sistema urbano fundado en el siglo XVI organizó el territorio y tuvo desde su origen unidad de traza, de modelo arquitectónico y de organización política. ¿Esa hazaña de la modernidad española, esa unidad esencial y su capacidad de conducción (política, cultural, social, económica, territorial), que se manifestó claramente en los inicios y en las guerras de independencia del siglo XIX, ha desaparecido o sigue allí, expresada en la superviviente traza de los cascos históricos?

6,99 

La ciudad es el hecho definitivo de América Latina. Esta obra, que se alzó en 2014 con el I Premio de ensayo Punto de Vista Editores, da buena prueba de ello. En el siglo XVI España fundó todas las capitales del Nuevo Mundo: desde México, en 1521, hasta Buenos Aires, en 1536. Ese sistema urbano, concebido a escala continental, tuvo desde los inicios unidad de traza, unidad de modelo arquitectónico y unidad de organización política.

Este ensayo pretende buscar una respuesta a una pregunta básica: ¿La vigencia y actualidad de ese proyecto sigue allí? Según el punto de vista de su autor sí, y no solo eso, tienen que aprender a conjugar sus especificidades dentro de un mundo global. México-Buenos Aires, analiza y proyecta la historia compartida de estas dos grandes ciudades que a día hoy, como en el pasado, tienen una trayectoria conjunta.

1. Buenos Aires. La puerta de la tierra
El combate de nuestras ciudades
El retorno de los caudillos
¿Revueltas o revoluciones?
Buenos Aires: la religión Gánica
El fin último del urbanismo
Ciudad, ambiente, territorio
La ciudad del Riachuelo de los Navíos
Proyecto y territorio
El Riachuelo, eje histórico de Buenos Aires
¿Es la revolución una necesidad?
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Plaza Mayor, Plaza de Mayo, Plaza de las Madres

ENTREACTO. La caída de Salvador Molinari
Buenos Aires: El mirador de Papá Grande
En el escritorio de El Socorro
La caída de Salvador Molinari
San Juan de Chimiriguaco
La pelea de Mcoll
Nana
Chango
Martín
México: Zócalo de Coyoacán

2. La región más transparente del aire
Águila que cae
(Des)tiempo de ciudades
Pensar la ciudad es pensar la política
Movilidad y velocidad urbanas: la paradoja inmobiliaria de hoy
“Hay una vida mejor, pero es más cara” (Federico Peralta Ramos)
Una erótica, una acción, un estilo de vida
México y Buenos Aires en el escenario latinoamericano
El “humor sanguíneo” que da vida a nuestras ciudades

Los hermanos Bucareli y Ursúa en Buenos Aires y en México. (Un epílogo.)

1. Buenos Aires. La puerta de la tierra

11 de junio de 1580. Llegados a lo alto de la barranca fundaron la ciudad: marcaron el sitio del Cabildo y la iglesia y trazaron la plaza abierta al río, ancho como un mar. El primer fortín se construyó más lejos, en la desembocadura del Riachuelo de los Navíos. Sólo más tarde se pensó en cerrar la plaza con una fortaleza sobre la barranca. Así nació con dificultades el Fuerte, frente a esa costa de barro que obligaba a complicadas maniobras antes de llegar a tierra firme: del barco a un bote, del bote a un carro de altas ruedas. En el Fuerte se instaló el virrey en 1776 y, desde el comienzo, el poder central quedó enfrentado al Cabildo.

El ancho río (Mar Dulce, Mar de Solís, Paraná Guazú, Río de la Plata) fue recorrido y explorado a partir de 1516, cuando Juan Díaz de Solís, navegando hacia el sur siguiendo la costa a la búsqueda de un paso al Pacífico, entró a lo que llamó Mar Dulce, antes de desembarcar en la Banda Oriental y ser muerto y devorado por los indios guaraníes. En 1536 la expedición de Pedro de Mendoza fundó por primera vez la ciudad de Buenos Aires, puerta de la tierra, al oeste. El establecimiento fue levantado en 1541. La segunda y definitiva fundación fue en 1580, por Juan de Garay, que fondeó sus barcos en el Riachuelo.

La imagen doble del río inmenso y la llanura sin fin impresionó desde siempre a los viajeros. Woodbine Parish, funcionario británico en Buenos Aires a comienzos del siglo XIX, diría en 1835: “¿Qué es la República Argentina? ¿Qué es esa tierra de leche y miel, con sus pampas llenas de abejas? ¿Qué parte ocupa en el mapa de Sudamérica? ¿Cuáles son sus rasgos físicos, sus productos naturales, su suficiencia para sustentar las poblaciones que a su tiempo la habiten, y para elevarlas a una posición importante entre las naciones de la tierra?” (W. Parish: Buenos Aires y las Provincias del Río de la Plata, 1835).

El Riachuelo de los Navíos fue, desde las primeras décadas del siglo XIX, lugarde instalación de los saladeros, desde Barracas hasta el actual Puente Alsina: Mackinley, Anderson, Ochoa, Santa María, Llambí, Cambaceres. El Riachuelo proveía de agua a los establecimientos, recibía los desperdicios y servía para trasladar la producción al puerto. Ya a fines del siglo XVIII las actividades económicas unificaban la cuenca y la ciudad crecía en las dos orillas de la desembocadura. Se construyeron puentes en la zona sur. En el área de Barracas, Juan Gutiérrez Gálvez construyó el llamado Puente de Gálvez, inaugurado en 1791 y destruido por sucesivas crecidas, hasta que, en 1871, se inauguró un puente de hierro construido por Prilidiano Pueyrredón, sustituido en 1903 por otro puente que duró hasta 1931, año en el que se inauguró el hoy llamado Puente Pueyrredón Viejo. Las industrias de la curtiembre y del salado se desarrollaron entre 1810 y 1860 y su producción enviada a Brasil y Cuba para alimento de la población esclava. A mediados del siglo XIX la suciedad y las epidemias de cólera y fiebre amarilla y cambios en la demanda internacional (cada vez más orientada a las carnes enfriadas) llevaron a los saladeros al cierre. Los terrenos en el sur pasaron a ser quintas de veraneo. Fueron famosas la quinta de Anderson, en el meandro sur del Riachuelo, la Quinta de Recreo “El Rincón” y la quinta de Ochoa construida en lo que fuera el saladero “El Mirador”, con una torre sobre el Riachuelo. La cría del ganado para el consumo se realizaba fuera de la ciudad y la zona sur debió ser conectada para el pasaje a pie del ganado y para el traslado de hortalizas y producción láctea desde la campaña. En 1859 se construyó otro puente sobre el Riachuelo a la altura de Paso de Burgos (actual Puente Uriburu) que se sumaría al Puente de Gálvez y al Puente de la Noria. En la zona de Barracas-Constitución, primero, y más tarde en Parque de los Patricios, se ubicaron los mataderos durante el siglo XIX, en terrenos surcados por arroyos hoy entubados o cegados. Revisar la toponimia actual del barrio de Mataderos es evocar la ciudad de fines del XIX: Corrales Viejos, Corrales Nuevos, Arroyos Pepirí, Atuel, Los Lagos.

Para la misma época en Barracas convivían áreas degradadas y pobres, galpones del puerto con casonas y quintas de familias de la clase alta porteña: Balcarce, Montes de Oca, Lezama, Alzaga. La epidemia de la fiebre amarilla despobló la zona. Poco tiempo después se reforzaría el carácter industrial del área, con la instalación de grandes establecimientos: Canale e Hijos, Bagley, Águila Saint, Molinos y Río de la Plata y la Fabrica Argentina de Alpargatas. En la orilla sur del Riachuelo, el poblamiento generado por las actividades de curtiembre y frigoríficos, hizo que en 1874 el gobierno provincial aprobara la traza de un nuevo pueblo, Valentín Alsina, y solicitara la concesión de una línea de tranvías para conectar el pueblo con los corrales “del otro lado” (en Parque de los Patricios).

Nacido en Buenos Aires en 1951, Pedro Conrado Sonderéguer es arquitecto (UNAM, México, 1985; UBA, Argentina, 1987; título revalidado en España, MEyC, 1993), y también profesor-investigador en la Universidad Nacional de Lanús, en Buenos Aires, desde 1999. Trabaja como arquitecto y urbanista en México, Francia, España y Argentina. Ha sido profesor en la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco (México), en la Universidad Nacional de Buenos Aires (Argentina), en la Universidad Nacional de Mar del Plata (Argentina). Y ha publicado más de 200 artículos sobre temas de su especialidad profesional en revistas de divulgación y en revistas de México, Francia, España y Argentina. Es autor de Memoria y utopía en la arquitectura mexicana(México, 1989);La Cuenca del Matanza-Riachuelo (Buenos Aires, 2002), El municipio frente a los nuevos escenarios de la economía global (Buenos Aires, 2005), El Riachuelo y la ciudad (Buenos Aires, 2011) y co-autor de Villes en Parallèle N°42/43: Buenos Aires-París (París, 2009); VEP N°45/46: París-México (París, 2012); VEP N°47/48: Carthagène-Veracruz (México, 2013). Obtuvo asimismo el Premio de investigación VI Bienal Iberoamericana de Urbanismo (Lisboa, 2008).

Be the first to review “México-Buenos Aires (ebook)”