Las agujas dementes | Punto de Vista Editores
Cart 0
las-agujas-dementes-cub-510x652

Las agujas dementes

Dimensiones: 13,5×21 cm
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-18322-65-5
Nº de páginas: 128

15,90 

Las agujas dementes nos muestra la relación entre Sylvia Plath, Ted Hughes, Assia y David Wevill, descubriendo no solo la brillantez de dos mujeres que acabaron con su vida trágicamente, sino develando también el amor, la tristeza y la poesía que embarga a los personajes. En esta obra, la genialidad que demuestran sus protagonistas, mediante la agudeza en sus diálogos, no es suficiente para soportar la violencia desequilibrada que comienza a apoderarse de ellos.

Jorge Volpi desnuda los hechos que propiciaron uno de los finales más siniestros en la historia de la literatura universal. Los comportamientos violentos, el delirio amoroso y el suicidio son algunos de los temas que encontramos en esta obra donde las vidas de los personajes se entrecruzan como agujas que dan puntadas hasta bordar una misma tragedia.

«[…] un juego de espejos en el que los personajes seducen y son seducidos, rechazan y son rechazados, lastiman y encajan el daño en el transcurso de 40 años, desde su primer encuentro hasta los suicidios de Plath y de Assia. Las agujas dementes (como Hughes definió en una ocasión a sus dos parejas, ambas poetas extraordinarias) es una reflexión acerca de la vocación y la pulsión y el suicidio».
Patricio Pron, Babelia de El País

«Con Las agujas dementes Jorge Volpi amplía un registro literario que, si antes dominó la narrativa y el ensayo, ahora se mueve con soltura en un género que, siendo literatura, también es otra cosa: una hipótesis a comprobar en el espacio-tiempo del escenario».
Luis Mario Moncada, La palabra y el tiempo

1

Noche cerrada. La luz refleja el resplandor azuloso de la nieve.
En la cocina, Sylvia, en un vestido rosa pálido, mira el horno fijamente, hipnotizada. Abre el refrigerador y saca una botella de leche. Sirve dos vasos y los coloca en una bandeja. Luego toma una caja de galletas, extrae unas cuantas y las coloca en un platón. Toma la bandeja con cuidado y, esforzándose por equilibrarla, avanza hacia la estancia, sube las escaleras y desaparece en el segundo piso.
Baja a los pocos minutos y se dirige de vuelta a la cocina. Enciende el gas, abre la puerta del horno e introduce la cabeza en el interior.
Las luces se adormecen poco a poco hasta que solo queda el brillo mortecino del horno.
Oscuro.

2

Un luminoso mediodía de primavera. La luz del sol se filtra por las ventanas e ilumina la estancia y la cocina.
Sylvia acomoda los cojines, limpia la mesa con un trapo y coloca un florero en el centro. Oscila entre momentos de enorme fuerza y otros de extrema debilidad. Se le nota permanentemente dolida, acaso más hacia sí misma que hacia Ted, su marido.
Entretanto, Ted y Assia escriben en lados opuestos de la mesa. Ted es robusto, corpulento, inspiraría miedo si no fuera por cierto aire de debilidad en su mirada. Assia, morena, con unos enormes ojos verdes, sería una pura seductora si no se sintiera empequeñecida ante figuras como Ted o Sylvia. Mientras Ted anota y tacha sin cesar, Assia no se concentra y lo mira de reojo, fascinada.
Sylvia se acerca a Ted, desliza una mano sobre su hombro y observa lo que escribe sin que él repare en su presencia. Molesta, se hace a un lado.

SYLVIA. (Al público.) Se les ve tan felices, ¿no les parece? Así, los dos en la misma mesa. Mi mesa. Veamos. (Toma el cuaderno de Ted, lo hojea y lo lee en silencio.) ¿Mi fleco a lo Veronica Lake? ¿Mi exagerada sonrisita americana? (Finge esa sonrisita y luego un mohín de enojo.) Para que lo sepan, Ted no me vio por primera vez en una foto en el Strand, como escribe en su poemita…

Sylvia deja el cuaderno frente a Ted y se dirige al lado de Assia. Toma de la mesa un libro de Yehuda Amijái, observa el título en caracteres hebreos y lo abandona con displicencia.

SYLVIA. Así que ahora esta belleza traduce poesía del hebreo…

Sylvia hojea el cuaderno de Assia y, como si le diera asco, lo deposita sobre la mesa. Las dos mujeres se encaran por un instante, retadoras. Por fin Assia baja la vista. Sylvia se hace a un lado, enciende un cigarrillo y fuma en silencio.

ASSIA. (A Ted, leyendo en voz alta.)
«Cuando me abandonaste,
dejé que un perro acercase su olfato
a mi pecho, a mi vientre, y así lleno de ti,
corrió sobre tu rastro.
Espero que desgarre
los huevos de tu amante y le arranque las medias
o vuelva al menos
trayéndome tus medias en los dientes».
¿Qué opinas?

Ted alza la vista con fastidio.

ASSIA. Traté de respetar el ritmo.
TED. Ajá.
ASSIA. ¿Destace o despedace?

Ted no responde, concentrado en su propio texto.

ASSIA. ¿Cuál te suena más agresiva?
TED. (Distraído.) Ninguna es muy afortunada, zorrita. Destace, supongo.

Assia toma la pluma y anota.

SYLVIA. (Al público.) En vez de una poeta, una traductora… ¿Podrá consolarme este descenso?

Se escucha el llanto de una niña. Ted mira a Assia, instándola a callarla.

SYLVIA. (A Assia.) ¡Con esos aullidos, Ted jamás podrá terminar el poema con el que pretende hacer las paces conmigo!

Assia sube las escaleras a toda prisa. El llanto se agota al cabo de unos momentos.

Jorge Volpi (Ciudad de México, 1968) es ensayista, narrador y dramaturgo. Licenciado en Derecho y maestro en Letras Mexicanas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca. Ha sido profesor en las Universidades de Emory, Cornell y Las Américas de Puebla. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de México y becario de la Fundación John S. Guggenheim, así como director del Instituto México en París. Durante cuatro años dirigió el Canal 22, televisión cultural del Estado mexicano, y colabora con el diario El País. Entre sus novelas se encuentran En busca de Klingsor (1999, Premio Biblioteca Breve), El fin de la locura (2003), No será la Tierra (2006), La tejedora de sombras (2012), Memorial del engaño (2014) y Una novela criminal (2018, Premio Alfaguara). Asimismo, sus libros de ensayos más importantes son La guerra y las palabras. Una historia intelectual de 1994 (2004) y El insomnio de Bolívar (2009). En 2018 hizo su debut como dramaturgo con la obra El origen del mundo, que fue estrenada por la Compañía Nacional de Teatro de México. Las agujas dementes es su nueva obra de teatro.

Cubierta: Descargar

Ficha del libro: Descargar

Be the first to review “Las agujas dementes”