La arquitectura del miedo (ebook) | Punto de Vista Editores
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La arquitectura del miedo (ebook)

El miedo habita unos espacios concretos que son, a la vez, escenarios y protagonistas del relato de terror en la literatura y el cine. Este libro analiza el modo en que la arquitectura contribuye a crear los ámbitos que albergan el espanto. ¿Qué papel juegan elementos tan comunes en nuestras viviendas como las escaleras, las puertas o las ventanas, por ejemplo? El terror nace en un determinado ambiente: es, sobre todo, una cuestión de punto de vista.

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Esta obra nos invita a recorrer las estancias, el mobiliario y varios de los elementos más característicos del género de terror para entender la necesidad de recurrir a estos para crear esas atmosferas tan características y especiales.

¿Podemos, acaso, hallar consuelo en el arte? ¿En cuadros que sangran y estatuas asesinas? No, es evidente que tampoco el arte nos ayudará a vencer el temor. ¿La música? Tal vez, si no nos importa que las manos que tocan el clavicordio sean las de un espectro o que sea un niño muerto el que entona la cancioncilla infantil que escuchamos. De esto tratan estas páginas: del temor que alcanzan a suscitar los elementos constructivos, ornamentales, arquitectónicos; de los recursos plásticos que emplea el género del terror; de arquitecturas que respiran, asustan y viven.

Entre estas líneas se embosca el miedo.

BIOGRAFÍA DEL AUTOR
PRÓLOGO
ES PELIGROSO ASOMARSE
PRIMERA PARTE – Donde habita el miedo
El reino de este mundo
Casas de Dios y del diablo
Moradas del dolor
El sueño de la razón
La ciudad de los vivos y de los muertos
SEGUNDA PARTE – Como en casa, en ninguna parte
La cara es el espejo del alma
Bienvenidos al hogar
El arte de asustar
Arquitectura de la sombra y del sonido
HORAS DE PURO AMOR Y DE ESPANTO
OBRAS CITADAS

PRÓLOGO

En el mundo del terror los opuestos conviven sin problemas. Lo temible atrae y espanta. A la hora señalada somos una cruza de valientes y cobardes. El terror puede ser universal, como confirman libros y películas taquilleros, pero una vez dentro de él cada uno reacciona a su manera. Hay algo que unifica, sin embargo, la experiencia de las historias de terror: son los escenarios del miedo, de uso común al género humano. Todos hemos estado en los mismos castillos, el mismo cementerio, la misma cripta, el mismo dulce hogar tétrico. Ahí fuimos, encaminados a una emoción espantosa. No nos podemos zafar, como si estuviéramos pegados al piso. Algo se destraba y huimos. Nos arrancamos, literalmente, de la situación de peligro pero algo nuestro quedó ahí, éramos parte de la escena. Sería bueno volver a rescatarnos o a repetir la situación si impera el masoquismo. Pero el terror permanece concentrado en el lugar y asusta acercarse.

La arquitectura del miedo es un salvoconducto a ese escenario y cuenta con la guía de una experta. El tiempo se detiene y el lugar del pánico, que antes estaba en la periferia, rodeando al núcleo principal de la escena más temida, pasa a ocupar el primer plano. Carmen Pinedo Herrero invierte fondo y figura. Nos lleva de regreso como forenses a la escena del crimen. Desciframos las claves, que además de huella son avisos de lo que puede pasar. Es un viaje a la zona oscura de lo conocido, lo inadvertido en la fuga, un dejá-vu intencional.

Como todo libro valioso, La arquitectura del miedo es más que páginas unidas por un tema; es una máquina de pensar animada, en este caso, a tracción de preguntas. “¿Cuándo se volvió loco el científico?” “¿Por qué los laboratorios son espacios de terror?” “¿Por dónde empezar este recorrido del dolor?” “¿De verdad queremos saber qué hay detrás de esa puerta?” Las preguntas no quedan relegadas mientras avanza la lectura. Siguen latiendo con vida propia y tejen una red de sentido que nos incluye, como si este libro además de máquina de pensar fuera también un organismo vivo. En el camino se desgajan los rasgos del terror, armando un identikit, un retrato-robot. De a poco entendemos el terror por entender su circunstancia.

En su prólogo de 1831 a Frankenstein, Mary Shelley cuenta qué hizo para combatir el miedo que sintió la primera vez que imaginó al monstruo de su historia: “busqué reemplazar esta desagradable imagen de mi mente por la realidad que me rodeaba; allí estaban la habitación, la madera oscura del piso, las persianas cerradas…” Sabía que el peligro provenía de su imaginación, que el miedo impide pensar, que el primer paso para conjurarlo está al alcance de la mano. Carmen Pinedo Herrero tiene un plan arriesgado para nosotros y lo anuncia al principio del libro: “me gustaría minar esa confianza, desdibujar los límites, hacer que lo que te rodea se convierta en otra cosa sin dejar de ser lo que es”. Lo logra con su arquitectura de palabras. Para ella el miedo es, después de todo, una pregunta. En su libro maravilloso revela más que habitaciones ocultas y pasadizos secretos. Ilumina el poder de las preguntas, su capacidad para poner en duda el mundo que damos por sentado. Y el lector entra en los lugares oscuros de donde huía, reconociéndose.

 

Esther Cross

Carmen Pinedo Herrero (Valencia, 1960) es licenciada en Historia Moderna y doctora en Historia del Arte por la Universidad de Valencia. Becaria de investigación de la Institución Valenciana de Estudios e Investigaciones (Institución Alfonso el Magnánimo) en 1998, recibió en 2002 el Premio-beca de investigación “Aniversario de los estudios de Bellas Artes en Valencia. 250 años de la creación de la Academia de Santa Bárbara”, concedido por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia. En 1999 colaboró en la exposición Los Siglos de Oro en los Virreinatos de América (1550-1700), celebrada en el Museo de América, de Madrid. Ha participado como comisaria en exposiciones. Ha trabajado como colaboradora científica en proyectos de investigación I+D y catalogado fondos museísticos. Ha publicado artículos sobre la historia del arte y de los espectáculos en diversas revistas de Madrid, Valencia, Granada y Málaga, así como capítulos de diversos catálogos expositivos. Es autora de los libros La ventana mágica: la escenografía teatral en Valencia durante la primera mitad del Ochocientos editado por la Institución Alfonso el Magnánimo, Valencia en el año 2001, Cuatro artistas de Meliana. Una generación del Institut Municipal de Cultura de Meliana en el mismo año, La enseñanza de las bellas artes en Valencia y su repercusión social por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia en el 2003, El viaje de ilusión: un camino hacia el cine. Espectáculos en Valencia durante la primera mitad del siglo XIX editado por la Filmoteca de la Generalitat Valenciana en el 2004 y El profesor que trajo las gallinas a la escuela: Antonio Cortina Farinós, 1841-1890 por la Institución Alfonso el Magnánimo, en el 2007.

1 review for La arquitectura del miedo (ebook)

  • Carmen Pinedo Herrero, Felicitaciones por este tu nuevo trabajo
    Lo esperamos con mucho interés, luego de haber leído esta pequeña introducción. Sobre el contenido, me gustaría ensayar una respuesta a una de las preguntas, que se hace, y, lo -haré-, desde la arquitectura emocional, que siendo, que alude a arquitecturas que se orientan más bien -hacia- la paz, el silencio y la calma -contemplativa-, hecha para que en ella habiten los ritmos del alma. Por, tanto tengo interés de ensayar una respuesta desde ese enfoque e ir analizando una propuesta argumental, que pueda responder a la pregunta:
    ¿Podemos, acaso, hallar consuelo en el arte?
    Una de las respuestas, que se puede ensayar -desde un sentido contrario a la arquitectura del miedo- podría tener respuesta y contribuir a ella, desde la perspectiva de su dialéctica -como, un argumento en sentido contrario- y sin embargo necesario para entender la naturaleza de estas atmósferas arquitectónicas del miedo que se contrastan a las de la paz, que siendo que son condiciones distintas, ambas son una unidad, que están obligadas a auto-referenciarse como el alba al atardecer. Para reforzar ello me apoyaré en 03 frases muy conocidas del arquitecto mexicano Luis Barragán -un arquitecto, que estudio la arquitectura emocional-, capaz de conmover a través de la calma, y, que se da en espacios para la paz, el silencio, la magia, el mito y el sortilegio, como lo señalara él, en la ceremonia de recepción del Premio Pritzker de la arquitectura (un similar al Nobel, pero en arquitectura). Finalmente comparto contigo Carmen, estas 03 frases muy conocidas y espero sean de tu agrado:
    “Hemos trabajado con la esperanza de que nuestra labor coopere en la gran tarea de dignificar la vida humana por los senderos de la belleza y contribuya a levantar un dique contra el oleaje de des-humanización y vulgaridad.(…)”
    “Mi casa es mi refugio, una pieza emocional de arquitectura, no una pieza fría de conveniencia. Creo en la arquitectura emocional, es muy importante para los seres humanos que la arquitectura se conmueva por su belleza, sé que hay muchas soluciones técnicas para un problema, pero la más válida de ellas es la que ofrece al usuario un mensaje de belleza (…)”
    “Cualquier trabajo de arquitectura que no sea capaz de expresar serenidad es precisamente un error. Por ello es un error reemplazar la protección de los muros con el uso in-contenido de ventanales enormes, cosa que impera hoy.”
    Por último gracias por tu trabajo, altamente recomendable y no sólo para los alumnos de arquitectura.

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