El sistema naval del Imperio español (ebook) | Punto de Vista Editores
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El sistema naval del Imperio español (ebook)

Armadas, flotas y galeones en el siglo XVI

A través de un estudio profundo del sistema naval de Carlos V, único elemento para mantener la cohesión del imperio español del siglo XVI tanto por su extensión, como por su diversidad, el autor pone de manifiesto un complicado e intrincado sistema de financiación inigualable. La necesidad de mantener una flota capaz de llegar a todos los rincones del imperio, sumado a la incapaz de la corona para financiar semejante gasto, obligó a buscar soluciones imaginativas.

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A través de un estudio profundo del sistema naval de Carlos V, único elemento para mantener la cohesión del imperio español del siglo XVI tanto por su extensión, como por su diversidad, el autor pone de manifiesto un complicado e intrincado sistema de financiación inigualable. La necesidad de mantener una flota capaz de llegar a todos los rincones del imperio, sumado a la incapaz de la corona para financiar semejante gasto, obligó a buscar soluciones imaginativas.

De esta forma, se analiza la implantación del sistema de flotas para comerciar con las colonias, legislado a partir de 1564, como medio para defenderse de los corsarios, a la vez que se aseguraban su reemplazo en el tiempo. Todo esto, permitió a los Habsburgo mantener su dominio marítimo hasta bien entrado el siglo XVII. El recorrido que nos propone el autor, resulta indispensable para conocer algunos de los acontecimientos menos recordados de la historia de España.

EL AUTOR
INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO I. ESPAÑA EN EL CONTEXTO EUROPEO
1. PORTUGUESES Y ESPAÑOLES EN LA DEFENSA DEL ATLÁNTICO
2. CORSARIOS AL ACECHO DEL IMPERIO
CAPÍTULO II. LA NAVEGACIÓN CON AMÉRICA
1. EL TONELAJE DE LOS NAVÍOS
2. LA TRIPULACIÓN
3. LA NAVEGACIÓN EN CONVOY
4. DEBATES SOBRE EL SISTEMA NAVAL
CAPÍTULO III. VIDA COTIDIANA A BORDO
1. UN ESPACIO ANGOSTO
2. HIGIENE
3. ALIMENTACIÓN
4. RELIGIOSIDAD
5. DIVERSIONES Y SEXUALIDAD
6. DELINCUENCIA
7. ENFERMEDAD Y MUERTE A BORDO
CAPÍTULO IV. EL SISTEMA NAVAL DEL IMPERIO
1. LA FINANCIACIÓN
2. UN SISTEMA FLEXIBLE
CAPÍTULO V. LAS ARMADAS PENINSULARES
1. LA ARMADA DE VIZCAYA
2. LA ARMADA GUARDACOSTAS DE ANDALUCÍA
3. LA ARMADA REAL DE LAS GALERAS DE ESPAÑA
4. LA ARMADA GUARDACOSTAS DEL LEVANTE
5. LA ARMADA GUARDACOSTAS DE CATALUÑA
CAPÍTULO VI. ARMADAS EN LA PENÍNSULA ITÁLICA
1. LA ESCUADRA DE GALERAS DE GÉNOVA
2. LA ARMADA DE NÁPOLES
3. LA ARMADA DE SICILIA
CAPÍTULO VII. LAS ARMADAS AMERICANAS
1. LA ARMADA DE LA GUARDA DE LA CARRERA
2. LA ARMADA DEL CARIBE
2. OTRAS ARMADAS AMERICANAS EN EL SIGLO XVI
CAPÍTULO VIII. EL DOMINIO DEL ATLÁNTICO
1. LA ENCARNIZADA LUCHA POR EL MAR TENEBROSO
2. LA DERROTA DE LA INVENCIBLE
CAPÍTULO IX. LA DISPUTA POR EL MARE NOSTRUM
1. LA MEDIA LUNA FRENTE A LA CRUZ
2. LA GRAN BATALLA DE LEPANTO
CONCLUSIONES
FUENTES DOCUMENTALES
ARCHIVOS
BIBLIOGRAFÍA
APÉNDICES
APÉNDICE I
APÉNDICE II
APÉNDICE III
GLOSARIO BÁSICO

INTRODUCCIÓN

En este libro analizaremos la estructura naval del imperio español en el siglo XVI, su organización por el emperador Carlos V y su perfeccionamiento durante el reinado de Felipe II. Un inciso previo: a lo largo de este libro aludimos indistintamente al Imperio español o al Imperio de los Habsburgo, o de los Austrias, para referirnos a la misma estructura política, al imperio de Carlos V y Felipe II, el mismo del que se decía que el sol no nacía ni se ponía porque poseía territorios en todos los continentes conocidos.

El emperador Carlos, auténtico césar de la cristiandad, heredó unos territorios de unas dimensiones que no tenían precedentes en la historia de Occidente. En una época en la que el mar era el auténtico hilo que unía a los territorios se vio obligado a configurar un sistema naval acorde con esa compleja realidad espacial. El resultado fue tan exitoso que España pudo dominar los océanos hasta bien entrado el siglo XVII.

Antes de analizar el modelo naval creado por los Austrias mayores conviene que hablemos del modelo preexistente, es decir, del que hubo hasta el reinado de los Reyes Católicos. En la Baja Edad Media existió una Armada Real de Galeras, institucionalizada por Alfonso X el Sabio. Fue aprestada por primera vez a mediados del siglo XIII y estaba formada por unas dieciocho galeras de distinto porte que se financiaban a través de las rentas de una veintena de alquerías –algo así como una granja– destinadas a tal fin. La citada escuadra estaba regida por un almirante, rango que tendrá una larga tradición en la historia naval española y que fue creado por primera vez en estas fechas. Al parecer, dicha armada tuvo desde el mismo momento de su creación destacadas actuaciones, concretamente en el ataque al puerto de Salé –en el actual Marruecos– ocurrido en 1260 y en la toma de Cádiz, dos años después. Su cometido era doble: por un lado, la defensa del área del Estrecho frente a los ataques de los corsarios berberiscos, y por el otro, evitar el envío de refuerzos berberiscos al reino Nazarí. En ocasiones, si las circunstancias así lo requerían, la escuadra actuaba también en la vertiente atlántica, contra el vecino reino de Portugal. En el reinado de Juan II, la flota estaba al frente del almirante Alonso Enríquez, quien acostumbraba a poner al frente de la misma a su hermano Juan Enríquez. En agosto de 1407, estaba compuesta por 13 galeras y tuvo diversos enfrentamientos con la armada del reino de Granada.

El panorama naval se completaba en el área suroeste con la existencia de verdaderos corsarios españoles que llevaban a cabo acciones de pillaje con el consentimiento real. El objetivo de sus tropelías eran los súbditos de otras naciones enemigas, fundamentalmente de berberiscos y turcos, pero también los mercaderes portugueses que comerciaban con los puertos del África occidental. En el norte de España, otros armadores privados defendían sus costas y practicaban el corso sobre los buques ingleses y franceses. En Santander fondeaba en 1391 una pequeña armada de tan solo dos galeras destinadas a la protección de las costas del Cantábrico.

Y finalmente, en el área mediterránea las galeras catalanas y valencianas hacían lo propio con los berberiscos y protegían el Estrecho de una posible invasión norteafricana. La situación llegó a tal punto que, en 1489, Fernando el Católico prohibió la práctica del corso en todas las tierras del reino de Aragón.   

Durante los reinados de Enrique IV y de los Reyes Católicos la política naval se desatendió más aún, aunque parece ser que se mantuvo activa una pequeña armada de cuatro galeras para la custodia de las aguas de las costas del reino de Granada. Sin embargo, a partir de 1492, año clave en la historia de España, se produjo un profundo cambio en el devenir de los reinos peninsulares. La conquista de Granada por Castilla y el descubrimiento de América trajeron consigo una nueva realidad histórica. De esta forma se sentaron las bases de uno de los primeros estados modernos de Europa y, por supuesto, del primer gran imperio de la Historia Moderna.

 

Esteban Mira Caballos, natural de Carmona, es doctor en Historia de América por la Universidad de Sevilla, miembro correspondiente extranjero de la Academia Dominicana de la Historia (2004) y del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas (2013). Ejerció de becario de Formación de Personal Investigador de la Junta de Andalucía (1991-1995) y fue, asimismo, profesor visitante en el Instituto de Historia de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (1994). Ha sido galardonado con varios premios, como el de la Fundación Xavier de Salas, el de la Obra Pía de los Pizarro y el José María Pérez de Herrasti y Narváez. En el año 2008 fue finalista del premio Algaba de investigación histórica.

Tiene en su haber una veintena de libros y más de un centenar de artículos y ponencias, la mayor parte referidas al descubrimiento y la conquista de América.