El hospital del alma (ebook) | Punto de Vista Editores
Cart 0
hospital-alma

El hospital del alma (ebook)

Este libro de relatos en el que, a través de anécdotas, experiencias propias y a veces vivencias contadas a la autora, se describen el tiempo y los lugares que han marcado su vida. Las etapas como la niñez, la adolescencia, la madurez, cobran vital importancia. En todas ellas surge la búsqueda de la felicidad y el descubrimiento del amor. Y también se describe la muerte y el sabor de las ausencias.

Podríamos decir que es una puesta de largo de la vida, una cura de amor a través del equipaje de las palabras para sanar la soledad del alma.

4,99 

El hospital del alma es un conjunto de relatos divididos en seis capítulos desde el que Lourdes Cacho Escudero, a través de anécdotas, experiencias propias y a veces historias que le han sido contadas, describe el tiempo y los lugares que han marcado su vida. Cobran especial importancia algunas etapas, la niñez, la adolescencia, la madurez; todas ellas de la mano de un aprendizaje transmitido a través de familiares, amigos, seres queridos e incluso personas que en un momento dado le han supuesto un significado imborrable.

El tiempo de cada relato es la búsqueda de la felicidad, la puesta de largo de la vida, el encuentro con la muerte y con el paladar de las ausencias. Los lugares describen el camino, principalmente el de la risa y el del amor. Hay un capítulo especial, el último, en el que la lectura del amor cobra vital interés y se ahonda en la soledad, en la necesidad de un tiempo de abrazar, en la sensualidad de la memoria o en el amanecer de las caricias. El amor se desnuda despacio ante los ojos del lector para poner punto final a un libro que podría decirse que es la recopilación de latidos, de respiraciones entrecortadas, de tardes de escuela y de comienzos…Porque todos los aprendizajes tienen un comienzo, una puesta en contacto con un mundo real vivido que va a ser el principal protagonista de cada historia.

La familia, como punto de partida o de referencia, el pueblo como paraíso de juegos y guardián de los secretos de la niñez, de los primeros besos y la ciudad como toma de contacto con la independencia, con esa edad de las caderas que va instaurando poco a poco otra libertad sexual; y el dolor de la enfermedad y de la muerte, ponen de manifiesto una forma de tomarse la vida donde encender el sol o sonreír son conductas aprendidas, narradas de padres a hijos y de abuelos a nietos.

Como una cura de amor a través del equipaje de las palabras para sanar la soledad del alma.

ÍNDICE

BIOGRAFÍA DEL AUTOR
CAPÍTULO 1 – CEREZAS
TIEMPO
SABORES
CAPÍTULO 2 – LA CALLE
PUERTAS
CANDADOS
CAPÍTULO 3 – APRENDIZAJES
ÁBACOS
PIZARRAS
CAPÍTULO 4 – LA SIESTA
LAS SÁBANAS
EL SUDOR
CAPÍTULO 5 – MEMORIAS DE UN RÍO
EL AGUA
LA SED
CAPÍTULO 6 – EL HOSPITAL DEL ALMA
EQUIPAJES
EL HOSPITAL DEL ALMA

A mi madre…

En el verano de 1984, mi madre nos hizo el mejor regalo que podíamos imaginar: Cóbreces. El caso es que yo fui refunfuñando porque dejaba durante quince días las noches llenas de estrellas de Nalda y un séquito de amigas con las que compartir secretos. Recuerdo la sensación de angustia, el dolor de los primeros momentos en mi garganta y el miedo a que el tiempo se quedara anclado en aquel lugar que parecía embrujado. Y eso que mi hermano y yo teníamos suerte: mi madre también estaba allí. Todo lo cambió el primer paseo, cuando aquella playa se puso ante mis ojos, aquel trozo de mar que ya jamás olvidaría y aquellas miradas de unos a otros que nos hicieron cómplices, los mejores aventureros del mundo. Siguen en su sitio la fábrica de quesos, la cabina desde la que cada tarde llamábamos a mi padre y el bar de Manolo, al que una noche nos llevaron a Amaia y a mí a ver la final olímpica de baloncesto entre Estados Unidos y España. Y sigue esa maravillosa sensación de acariciar otra vida desde el acantilado del Bolao. He vuelto a cazar gamusinos, a escuchar a aquel chico fuertote pedir cada día mi mano a mi madre a la hora de servirle la comida, a reír con aquel pelirrojo que se enamoró de Fabiola y que incluso suspiraba al mirarla y he vuelto a ver a Ángel, el de Andrea, como si lo tuviera delante de mis ojos. Lo que trabajaron José Andrés y él porque los baños se estropearon. En fin, que un montón de recuerdos, todos bonitos, se han agolpado en mi cabeza con el olor a mar, con el roce de la arena y con la maravillosa paz que en Cóbreces se respira. Tenía que regalárselo a mi madre porque cuatro años después de aquel verano nos volvimos a apuntar al campamento: ella como cocinera y yo como monitora. Y en el último momento me eché a atrás porque tenía que estudiar para Selectividad que me había quedado por la dichosa Filosofía y porque aquel chico de ojos azules que andaba recorriendo Europa vendría y yo no estaría y… ¡Caramba! ¡Tenía que casarme con él!…

Me sentí culpable de no haberla acompañado y este viernes pasado recordándolo en un paseo hacia Novales, mi presbicia me hizo leer en un letrero algo que no ponía: “el jardín de las nubes”. Me pareció tan bonito que mi cabeza comenzó a hilar una historia y volví a tener catorce años. Y volví a necesitarla como entonces. Mis “te quiero” le fueron llegando ese día en forma de primavera verde y de nubes de mar, de cielo de acantilado y de mareas, de lectura en los brazos del amor. Porque también la quiero con aquel verano que hizo horizonte entre mi niñez y mi cordura.

Aprobé Selectividad. En septiembre cayó Darwin y la evolución de las especies que había dado en Biología me adaptó al medio. Y la descomposición de una molécula de glucosa, los 38 ATP de energía para pasar sin problemas la prueba. Bendije el Ciclo de Krebs y la fosforilación oxidativa. Así que mis besos salados siempre llevan un poco de glucosa, una molécula para ser exactos. Y también un jardín de nubes, el que sin lugar a dudas me ha dado mi madre…

Lourdes Cacho Escudero (Nalda, La Rioja, 1970) es, según sus propias palabras, poeta y escritora. Comenzó colaborando en un periódico local llamado El Arco la Villa y ha obtenido premios regionales tanto en poesía como en relato. Diplomada en Enfermería, aunque ejerce este trabajo muy de vez en cuando, aspira a ser como Antonio Machado y sueña en poesía y vive en prosa y escribe porque le prometió a su abuela escribir su historia. De 2015 es su poemario titulado El tiempo merecido (Ediciones 4 de agosto). El hospital del alma es su primer libro de relatos.

4 reviews for El hospital del alma (ebook)

  • Leo y releo tus historias Lourdes , y cada día me gustan mas…Consigues que en cada relato sienta el viento, el rio , la nostalgia…..Haces que sonría y llore , que empiece a preparar la maleta y meta en ella sandalias , abrazos, besos y te quieros……Gracias!!! Y por supuesto , no se me olvidarán ni el chal ni mis recuerdos….

  • (propietario verificado)

    Libro compuesto por relatos llenos de vida aún en las situaciones más difíciles.
    Solo una virtuosa de las metáforas como Lourdes es capaz de hacernos vivir tantas cosas solo con palabras.
    De nuevo te doy mi enhorabuena por escribir como eres

  • Para cuando este Hospital del Alma en papel, sería bueno tenerlo en las manos y poder releerlo y regalarlo, tocarlo, son caricias que se leen y también se palpan, un placer y gracias

  • Cuando leo todo lo que llega a mis manos de tus poemas y relatos, mis ojos se llenen de agua y mi garganta palpita al ritmo de mi corazón . Me llegas al fondo de mi esencia, me siento más de Nalda y más pequeña…..

  • Add a review