Comedias políticas para un mundo hostil y decadente | Punto de Vista Editores
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Comedias políticas para un mundo hostil y decadente

Dimensiones: 15×23 cm
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-18322-22-8
Nº de páginas: 448

26,00 

El teatro de Sanguinetti prioriza la producción de sentido político, promoviendo una constante ola de pensamiento crítico en sus lectores mediante la confrontación de ideas antagónicas. El resultado es una dramaturgia fantástica y azarosa, de comedias dialécticas o farsas cuánticas. Retoma modelos sociales y económicos contrahegemónicos clásicos, exponiendo su vigencia en la contemporaneidad. Y con un baño de ironía (anárquica, casi nihilista) sobre todas las cosas.
En cualquier caso, se trata de seis obras en las que la política aparece como tema central, con personajes empeñados en combinar una cierta capacidad teórica con una práctica extravagante, llenos de buenas intenciones y planes autodestructivos en un universo hostil y demasiado acostumbrado a sus errores. Seis comedias políticas, verborrágicas y dementes, desencantadas y ridículas.

«En mis últimas obras he llevado adelante un trabajo de desolemnización ideológica que dio lugar, en su mayoría, a comedias negras de una profunda estupidez. El debate político a través de la yuxtaposición de elementos disonantes es una de las claves de mi escritura, trabajando la intertextualidad entre íconos pop de la cultura de consumo, junto a referentes filosóficos críticos de los últimos dos siglos. La ironía, el ritmo desenfrenado, los excesos verbales, la ignorancia y el fascismo casi explícito de los personajes de estas obras son el reflejo de la distancia insalvable entre teoría y práctica. Las referencias permanentes a la cultura pop de herencia norteamericana se cruzan con tópicos emblemáticos de la izquierda revolucionaria latinoamericana. Por un lado, Taxi Driver, Wonder Woman, Beetlejuice, E.T., Wolverine; por el otro, José Carlos Mariátegui, Carlos Quijano, el Che Guevara, Fidel Castro. En algunas ocasiones, Hegel convivirá con Madonna y muñecos vudú. En otras, Trotsky y karaoke. ¿Qué hemos hecho con este mundo?, parecen preguntarse los personajes, siempre desquiciados, violentos y ridículos, sin llegar nunca a una respuesta esperanzadora».
Santiago Sanguinetti, Contexto Teatral

Este volumen contiene

Trilogía de la revolución
I. Argumento contra la existencia de vida inteligente en el Cono Sur
II. Sobre la teoría del eterno retorno aplicada a la revolución en el Caribe
III. Breve apología del caos por exceso de testosterona en las calles de Manhattan

El gato de Schrödinger
Bakunin Sauna, una obra anarquista
Tambo Prehistórico Theme Park

Presentación
Obras
Trilogía de la revolución
I. Argumento contra la existencia de vida inteligente en el Cono Sur
II. Sobre la teoría del eterno retorno aplicada a la revolución en el Caribe
III. Breve apología del caos por exceso de testosterona en las calles de Manhattan
El gato de Schrödinger
Bakunin Sauna, una obra anarquista
Tambo Prehistórico Theme Park

Presentación

Las seis obras que componen este libro, escritas entre 2012 y 2020, son algo así como el resumen de mi modo de ver el mundo: patéticamente azaroso, risible pero oscuro, cínico sin concesiones, entrañable y ridículo, desesperante y casual, irónico irremediable, banal en su superficie, filosófico a pesar suyo, estúpidamente tierno y a todas luces carente de sentido. Así son también, me gusta creerlo, los personajes que escribo. En cualquier caso, se trata de seis obras en las que la política aparece como tema central, con personajes empeñados en combinar una cierta capacidad teórica con una práctica extravagante, llenos de buenas intenciones y planes autodestructivos en un universo hostil y demasiado acostumbrado a sus errores. Seis comedias políticas, verborrágicas y dementes, desencantadas y ridículas.
Nací en Montevideo en 1985, justo cuando el Uruguay recuperaba su democracia después de doce años de una brutal dictadura militar. La generación de mis padres imaginó otro mundo posible. El golpe de Estado les demostró que había quienes todavía seguían demasiado abrazados al mundo de siempre. Y, esos quienes, tenían tanques de guerra. Las Fuerzas Armadas tomaron el poder en 1973 suspendiendo las libertades civiles mientras se sucedían dictaduras en el resto del continente. Me es inevitable sentirme hijo de un sueño roto, de un plan perfecto abortado a fuerza de secuestros clandestinos, encarcelamientos por ideas, desapariciones forzadas, bombas lacrimógenas y armas de fuego. Mi generación nació con polvo de ceniza y una doble condición: tiene adentro algo de muerte implacable y, al mismo tiempo, algo de brasa encendida.
Dijo Marx que la Historia sucede dos veces: primero como tragedia, después como farsa. Como si hubiésemos llegado al fin del mundo y estuviésemos pegando la vuelta para repetir todo una vez más, pero ridículamente, estos seis textos están imbuidos de esa farsa decadente de escasa credibilidad, de esa copia de segunda mano de lo que una vez fue lastimero y trágico. Todo está atravesado por una risa patética. Los hechos lo comprueban: en octubre de 2019 las elecciones nacionales pusieron directo en el Parlamento al primer partido militarista y de extrema derecha de la historia del país. En esta ocasión no hubo tanques que limitaran las libertades civiles, fueron esos mismos civiles con libertad los que recordaron los tanques con nostalgia. La ironía. Los dinosaurios han vuelto y están entre nosotros.
Por convicción y coyuntura me siento ligado al devenir político de mi país y de mi región. Y, al mismo tiempo, confío en la potencia provocadora que adquieren las manifestaciones artísticas cuando desolemnizan su objeto por medio de procedimientos irreverentes. He encontrado en la comedia (negra, a veces rancia) la forma que mejor se adapta a mi intención teatral. Huyendo de toda pretensión didáctica, estas seis obras abordan la historia política más reciente poniendo junto a ella todo lo que no debería estar allí: terroristas universitarios, cascos azules filósofos, biólogos violentos, futbolistas en universos paralelos, robots anarquistas y empresarios invirtiendo en animales prehistóricos. De esta convivencia de elementos disonantes nace el teatro que me enciende; que pregunta más de lo que responde; que dificulta deliberadamente su significación; cuya verdad, si es que la tiene, nace luego del acto creativo, ampliada y esquiva, y nunca antes.
En estos últimos años, y mientras escribía estas obras, se sucedieron los doscientos años del nacimiento de Karl Marx, el cincuentenario del Mayo francés, el centenario de la Revolución rusa y los treinta años de la caída del Muro de Berlín, y aunque la opción por las efemérides parezca puro oportunismo, no puedo ver mi vida fuera del camino histórico determinado por los mojones revolucionarios de los grandes intentos de cambio social. Pienso en cada uno de nosotros como engranajes de una maquinaria histórica compuesta por piezas de pura macropolítica, recordando, por supuesto, que las relaciones interpersonales también nos llevan a pequeñas revoluciones cotidianas. Hay desequilibrios sociales que bien valen revueltas, y también los hay privados que merecen rebeliones. Así escribo, yendo y viniendo de la épica política de los sistemas globales al minimalismo afectivo e íntimo de los amores fracasados y las crisis existenciales. Aunque en estas obras, justo es decirlo, ambas dimensiones suelen terminar igual de mal.
Si bien todo teatro es político, no todo teatro es sobre la política. Y ese teatro sobre la política es el que propongo y defiendo, en tanto motor del debate social. Pero no solo eso. El teatro que escribo pone el énfasis en la producción de sentido político, promoviendo, sin embargo, una suerte de combustión espontánea del pensamiento por medio de la confrontación de ideas antagónicas conviviendo en escena. El resultado es una dramaturgia fantástica y azarosa, de comedias dialécticas o farsas cuánticas o, incluso, vodeviles de tesis. En cualquier caso, su perfil es claramente ideológico y, en el fondo, casi ensayístico. Retoma modelos sociales y económicos contrahegemónicos clásicos, exponiendo su vigencia en la contemporaneidad. Y con un baño de ironía (anárquica, casi nihilista) sobre todas las cosas.
Leí alguna vez que el humor es, sencillamente, poner algo donde no va. Esa yuxtaposición, esa combinación de elementos extraños y ajenos entre sí, es el procedimiento de creación que sostiene las obras de este libro. Por un lado, entonces, un contenido político. Por el otro, la forma de la comedia. Los textos así presentados producen un sentido ampliado, difuso y debatible, al tiempo que impiden que la obra sea reducida a un mensaje unívoco. No hay nada oculto a develar. No hay segundas intenciones. Solo conflictos patéticos, erráticos y casi melodramáticos, sin escapar nunca de su condición de humanos. Las obras construidas en torno a una contradicción interna, a un contrapunto semántico, no pueden ser traducidas a una idea, a una enseñanza o a un significado únicos. La yuxtaposición como procedimiento anula cualquier síntesis o definición. Su intención es asumir para sí la complejidad en la interpretación de sentido, y hacer de la representación teatral un palimpsesto ideológicamente incómodo. Cuantas más preguntas, mejor. Cuanto más se tambaleen las convicciones que moldean nuestras ideas sobre la realidad, mejor. No hay nada más aburrido que las obras que confirman que lo que pensábamos del mundo era lo correcto. Me gusta escribir pensando eso: ¿qué pasaría si mis certezas estuvieran equivocadas? Esta es una pregunta ética. Y estas son, espero, seis obras éticamente incómodas.
Suelo ir al teatro a buscar preguntas y no a encontrar respuestas. De nada sirve transmitir verdades en el escenario. No se construye así ni el debate ni el diálogo. Me inspira el teatro que recupera su función de ágora, convirtiendo la escena en una asamblea de opuestos, un combate argumental, un cuadrilátero político de palabras karatekas que jamás pierde de vista la estupidez humana. Se trata de una dramaturgia de la provocación y la molestia, sin olvidar que la risa sacude más que el llanto, y que el ritmo desenfrenado y la estocada verbal son dos manifestaciones del mismo impulso creativo.
Las tres primeras obras de este libro conforman una trilogía en torno al concepto de revolución. Cada una de ellas se sitúa en una de las tres partes de nuestro continente americano. Argumento contra la existencia de vida inteligente en el Cono Sur fue estrenada en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís de Montevideo, principal teatro público de la ciudad, en enero de 2013. La anécdota es simple y fatal: cuatro jóvenes universitarios planean un triple atentado en facultades del Cono Sur como acción directa inaugural del cambio social. En su apartamento, las referencias a la cultura pop se cruzan con tópicos emblemáticos de la izquierda revolucionaria latinoamericana de mediados del siglo xx. Por un lado, Animaniacs, Taxi Driver, Wonder Woman, Beetlejuice, E.T., Wolverine; por el otro, José Carlos Mariátegui, Carlos Quijano, el Che Guevara, Fidel Castro. Comencé a escribir este texto preguntándome por qué es tan difícil moldear con madurez la palabra revolución en el mundo actual, y cuestionándome sobre los sinsentidos erráticos que ello provoca en una generación bisagra nacida a medio camino entre la época del autoritarismo gubernamental y el tiempo de la banalización internacional de la política.
Sobre la teoría del eterno retorno aplicada a la revolución en el Caribe fue estrenada en agosto de 2014, también en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís. En ella, cuatro cascos azules de la ONU, cumpliendo una misión de paz en Puerto Príncipe, Haití, resisten un alzamiento popular armado. Entre muñecas inflables, preservativos, bolsas de agua caliente, osos de peluche, pósteres de Madonna y muñecos vudú que emergen de las cajas de ayuda humanitaria, un soldado raso intenta entender las razones de una rebelión exponiendo, por medio de dibujos infantiles en una pizarra, la dialéctica del amo y el esclavo descrita por Hegel en su Fenomenología del espíritu. Una base militar se transforma en el campo de batalla de una guerra temática inverosímil: la imposición de la paz por medio de la fuerza, bibliografía para rebeldes, cuestionamientos improcedentes acerca del ser latinoamericano, la inevitabilidad del fracaso y la imposibilidad del escape en un contexto de violencia cíclica. Y un montón de cosas que no deberían estar juntas, puestas juntas.
La trilogía se cierra con Breve apología del caos por exceso de testosterona en las calles de Manhattan, estrenada en mayo de 2014 en la Sala Dos del Teatro Circular de Montevideo. Admirado y sorprendido por la pasión falocéntrica e hiperhormonal de los inversionistas de Wall Street, imaginé la historia de un joven que viaja a Nueva York para propagar un virus que combina ADN de gorila con testosterona, disparando una agresividad delirante en quienes lo contraen. La licuadora de sentido sigue igualmente activa: el apocalipsis del sistema capitalista se entremezcla con las utopías revolucionarias motivadas por León Trotsky, entre telequinesis, traiciones, Coca-Cola, el rapto de Noam Chomsky y el concepto de revolución permanente graficado en un juego de mesa, atravesados haciendo puro ruido semántico, pura estática de significado.
Luego de estos tres estrenos, recibo en 2016 una invitación para trabajar por primera vez junto con la Comedia Nacional, el elenco oficial del país, en calidad de autor y director. El gato de Schrödinger se estrena en mayo de ese mismo año, nuevamente en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís. Allí, un futbolista, obsesionado con los estudios de Erwin Schrödinger, se convence de que la mirada es la que determina la existencia de todo objeto y abandona la cancha en medio del juego asegurando que, mientras no lo vea, el partido no está perdido. Al mismo tiempo, un sabotaje en el Colisionador de Hadrones de la Organización Europea para la Investigación Nuclear desata el caos cuántico provocando el choque de universos paralelos a escala global. El vestuario del estadio en el que se desarrolla la acción se vuelve uno y varios a la vez. Una comedia de histeria y repulsión, de ritmo ingobernable y lenguaje desencajado, con anarquistas en trajes de mascotas deportivas, personajes duplicados, peluches gigantes, zombis, embolias, jiu-jitsu brasileño, la barra brava de Boston River comiendo personas y muchos videos de YouTube sobre el multiverso. El modelo narrativo de este texto recurre a las leyes contraintuitivas de la física cuántica para presentar una simultaneidad de episodios de fanatismo, arrebatos y discursos incontrolables, donde las palabras sustituyen a la acción y las crisis de identidad lo invaden todo.
Poco después de esta experiencia, el Residenztheater, Teatro Nacional de Munich, me invita a formar parte de la residencia internacional de dramaturgia Welt/Bühne 2017-2018 proponiéndome la escritura de un nuevo texto. De ahí nace Bakunin Sauna, una obra anarquista, la quinta de este libro, estrenada en la Sala Marstall del mencionado teatro en junio de 2018, con dirección del austríaco Stefan Schweigert. La versión en español se presentaría, por su parte, en la Sala Campodónico del Teatro El Galpón de Montevideo en mayo del año siguiente. Apasionado por las anécdotas improbables, me sedujo la idea de escribir una historia protagonizada por octogenarios que fueran, a un tiempo, científicos y anarquistas con un impulso vital irrefrenable y peligroso. El resultado fue esta comedia bizarra y moralmente dudosa en tiempos de pérdida del control digital, protagonizada por libertarios modelo años sesenta: una vieja anarquista, especialista en computación cognitiva, prepara el secuestro de la nueva gerenta general de IBM para América Latina en el sauna de un hotel de Las Vegas, asistida por un humanoide informático con la apariencia del filósofo ruso Mijaíl Bakunin, programado especialmente para la ocasión. El ímpetu tardío de la rebelión, el vapor y los cuerpos sudorosos entre discursos políticos, navajas y Charles Manson, junto con las consecuencias inesperadas de la tecnología de aprendizaje automático, detonan una acción condenada al fracaso.
Por último, Tambo Prehistórico Theme Park, única obra no estrenada de este libro y que, al momento de escribir estas líneas, se encuentra al inicio de su proceso de ensayos junto con la Comedia Nacional para su presentación en 2021. Un texto escrito frenéticamente a principios de 2020 y en cuarentena obligada en el contexto de la pandemia mundial. Un emprendimiento empresarial berreta, un parque de diversiones sobre dinosaurios, cuatro extras de irresistible mediocridad en trajes de goma, una inauguración fallida, la extinción humana y la reaparición de monstruos prehistóricos en un medio dominado por la traición flagrante, la competencia asesina y el amor imposible. Una última farsa imaginada para un mundo feroz que convierte autoexplotación en emprendedurismo y entretenimiento en trampas mortales.
Y es suficiente. Hasta aquí las palabras de presentación. Quedan ahora los textos hablando por sí mismos y, probablemente, contradiciendo con pleno derecho lo que acabo de expresar. Solo me resta agradecer a quienes formaron parte de cada uno de los procesos de trabajo de estas obras: actores, diseñadores, realizadores, técnicos de sala, productores, asistentes de dirección, distribuidores internacionales, correctores y amigos que me prestaron su oído y sus consejos. Sin ellos, nada sucede. Mi especial agradecimiento a Punto de Vista Editores por su amable invitación a reunir en un mismo volumen estas seis obras que ahora comienzan.

Santiago Sanguinetti (Montevideo, 1985) es actor, director, dramaturgo y docente. Egresó del Instituto de Profesores Artigas en la especialidad Literatura, y de la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático de Montevideo, de la que fue Director Artístico entre 2016 y 2019. Recibió varias becas nacionales e internacionales que le permitieron estudiar con artistas como Sergio Blanco, Simon Stephens (Sala Beckett, Barcelona), Alejandro Tantanián (Panorama Sur, Buenos Aires), Laurent Berger (CDN Montpellier) o Laura Olivi (Residenztheater, Múnich). Sus obras fueron presentadas en diversas ciudades del mundo: Buenos Aires, Ciudad de México, Heidelberg, Manizales, Múnich, París, San Pablo, Santiago de Chile, entre otras. Ha obtenido el Premio Nacional de Literatura, el Premio Onetti de la Intendencia de Montevideo, el Premio Florencio de la Asociación de Críticos, el Premio Molière de la Embajada de Francia, y la mención Teatro del Mundo a Mejor Espectáculo Extranjero otorgado por la Universidad de Buenos Aires. Fue traducido al francés, inglés, portugués y alemán, y publicado en Montevideo, La Habana, Ciudad de México, Múnich y Madrid.

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Ficha del libro: Descargar

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