Animal negro tristeza. Ápeiron | Punto de Vista Editores
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Animal negro tristeza. Ápeiron

Traducción de Maria Bosom

Dimensiones: 13,5×21 cm
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-18322-77-8
Nº de páginas: 216

19,00 

El presente volumen reúne dos obras de una de las más prestigiosas dramaturgas contemporáneas alemanas, Anja Hilling, cuya producción teatral se encamina hacia la exploración de las formas. En su teatro prima la interacción entre el diálogo y la narración, sin abandonar los temas ligados a la crisis de la sociedad actual.

En Animal negro tristeza, acompañamos a seis personas en una excursión a un bosque. Este recorrido aparentemente tranquilo deriva, a mitad de la noche, en un incendio infernal. Lo único que les depara, entonces, es salvar sus vidas enfrentándose a la deflagración trágica que cambiará completamente su futuro.

Ápeiron es una metáfora de la soledad, del poder, del exceso y del dolor. En esta obra se crean imágenes del anhelo de grandeza e importancia de las personas; y cómo estas tratan de elevarse por encima de sí mismas en busca de su realización. Los personajes, finalmente, se vuelven vulnerables y frágiles, al mismo tiempo que hablan entre sí y se cuestionan de forma íntima a partir de sus pensamientos.

«¿Qué queda después de un incendio? El negro de lo calcinado, lo animal del que intenta sobrevivir, la tristeza por lo perdido, por aquello que el fuego devoró. [Animal negro tristeza] es teatro de la catástrofe, forma benevolente quizás de narrar el horror desde la palabra y la acción».
Alba Freitas, Esfera cultural

«Ápeiron […] es una pieza tremenda entre el murmullo, el análisis y la asociación. Describe formas de colapso demostradas por tres personajes: un actor, un empresario y un político».
Von Hans-Christoph Zimmermann, Die Deutsche Bühne

«Lo que parecería una obra convencional […] es por su construcción una pieza muy singular que exige escapar del realismo».
[Sobre Animal negro tristeza] Jacinto Antón, El País

Animal negro tristeza

Primera parte: la fiesta

«Cuando ya las diosas hubieron criado al dios celebrado en muchos himnos, empezó a frecuentar los selvosos valles, cubierto de hiedra y laurel. Ellas, las ninfas lo seguían; él las guiaba: el clamor llenaba el inmenso bosque.
¡Salve, Dionisos, el de abundantes viñas! Concédeme llegar alegre al retorno de las estaciones y, luego, de éstas a otras, por muchos años».
Himnos homéricos: XXVI. A Dionisos, traducción de Antonia García Velázquez

Un bosque, un bosque mixto, pinos, fresnos, tilos, hayas, también robles, algún que otro sauce. Un atardecer de verano. El bosque resplandece. El ambiente es caluroso, no cálido. El bosque lleva treinta y cuatro días esperando la lluvia. La espera hace que sus colores sean más vivos; sus sonidos, más fuertes; su belleza, más intensa. Se oye un ciempiés deslizándose sobre la hoja quebradiza de un haya, el ruido sordo del caparazón brillante de un escarabajo al caer sobre el suelo seco, las uñas de una ardilla arañando las cortezas desconchadas de los árboles, rojas y marrones. De repente, un ruido de motor, piedras y trozos de tierra con raíces que salen disparados en el camino estrecho de doble sentido. Una furgoneta Volkswagen, negra y beige, con las ventanillas subidas, climatizada, de cristales tintados. Quién sabe cuánto rato lleva abriéndose camino a través del bosque. Simplemente acaba de aparecer aquí. Por unos instantes, los sonidos de los animales, de las hojas, de las cortezas de los árboles se vuelven más fuertes, más rápidos. Después se desvanecen. La furgoneta negra y beige avanza lentamente, molesta por las circunstancias: baches, piedras puntiagudas. Las ramas de hojas amarillas, rojas, la mayoría verdes, de un verde veraniego, rozan y golpean las ventanillas subidas, el techo, el eje del vehículo. En el interior, traqueteo de cosas, cajas de bebidas, cerveza, Coca-Cola, agua, vino, una botella de coñac, papel de aluminio, platos de papel, seis copas de cristal auténtico, seis copas de coñac. Una caja, dentro de la caja, botes de salsa, kétchup, curri, kétchup con curri y comida envasada, verduras envasadas, calabacines, tomates, patatas envasadas, pan envasado, baguette, chapata, integral, carne envasada, de ternera, de cerdo, de ave, carne para la barbacoa. Encajada en un rincón, la parrilla, debajo, el carbón, un saco lleno. En la parte delantera del coche, sentadas en tres filas, seis, no, siete personas. Cuatro hombres, dos mujeres, en el regazo de la más joven, un crío, un bebé, una niña. Tiene un biberón en la boca, pero ha dejado de mamar, se ha dormido. Los ocupantes del vehículo miran hacia fuera, a su alrededor, hacia delante o hacia atrás, no paran de moverse sobre la tapicería beige y fría. En el exterior, el bosque. El atardecer parece más oscuro de lo que es en realidad, los cristales tintados hacen que parezca más tarde. Falta poco para las seis. El trayecto ha sido más largo de lo que esperaban, más largo de lo que habrían querido. Pero ahora sí, miran el bosque una y otra vez, intentando encontrar palabras que puedan explicar el profundo respeto que les inspira y que les hace olvidar el largo rato que llevan sentados en el coche, palabras que puedan explicar la belleza del mundo, la fascinación y la alegría que sienten, ahora que ya estamos aquí.

MIRANDA. Mira.
PAUL. Sí.
MIRANDA. Mira, Gloria.
MARTIN. Los colores.
MIRANDA. Un corzo.
JENNIFER. Sí.
OSKAR. Qué bonito.
JENNIFER. Sí. Muy bonito.
PAUL. Un corzo.
MIRANDA. Sí.
PAUL. Dónde.
MIRANDA. Se ha asustado.
OSKAR. Tú también puedes decir algo.
FLYNN. …
OSKAR. Por qué no dice nada. Tu novio.
JENNIFER. Déjalo en paz.
MARTIN. Allí.
PAUL. Dónde.
MARTIN. Allí. El sol sobre el árbol.
PAUL. Sí. Supersol, superárboles.
MARTIN. Los colores, chicos. Qué colores tan preciosos.
OSKAR. De hecho, verde. Casi todo es verde.
FLYNN. Ahí está.
JENNIFER. Qué.
FLYNN. El corzo.
OSKAR. Pues sí. Habla.
MIRANDA. Para un momento.
MARTIN. Alguien tiene que mear.
PAUL. El rollo este de los corzos me pone de los nervios.
MARTIN. Ahora no se puede fumar. Mear, vale.
OSKAR. Cuánto falta.
JENNIFER. Sí. Cuánto falta. Esto ya es bonito.
OSKAR. No habrá un sitio más bonito.
MARTIN. Solo un poco más. Paciencia.
MIRANDA. Te he dicho que pares.
PAUL. Tira, tira. Que tengo hambre.
JENNIFER. Eh, mirad el roble rojo.
OSKAR. No es rojo.
JENNIFER. Claro que sí. La copa. Rojo fuego.
OSKAR. El fuego no es rojo.
MIRANDA. Quieres parar de una vez.
MARTIN. Por qué.
MIRANDA. Quiero enseñarle a Gloria su primer corzo.

Podría decirse que son amigos. Se conocen, más o menos, se caen bien, hasta cierto punto, a veces se desprecian, saben cosas los unos de los otros, algunas, quieren gustarse. Tenían ganas de salir en este precioso día de verano, dar la espalda al mundo, hacer una barbacoa, dormir una noche al raso, olvidar las preocupaciones, contar estrellas, el viento en la piel, mosquitos, brillo en los ojos. Hincharse a comer, emborracharse y sentirse ligeros, muy ligeros, en medio de un claro, entre árboles altos y verdes, rodeados de crujidos y murmullos, suaves y hermosos como el primer sonido del mundo. Ya están aquí.

JENNIFER. Qué estás haciendo.
PAUL. Qué.
JENNIFER. Qué estás haciendo.
PAUL. Respirar.

[…]

Anja Hilling (Alemania, 1975) es licenciada en Germanística y Estudios Teatrales por la Freie Universität de Berlín y se ha formado en Escritura Dramática en la Universität der Künste. En 2003, recibió el premio del Dresdner Bank para nuevas dramaturgias por su primera pieza teatral, Sterne. En 2005, fue elegida autora novel de la temporada en la encuesta de críticos de la revista teatral Theater heute. Gracias a su obra Animal negro tristeza (Schwarzes Tier Traurigkeit, 2007), ha conseguido el reconocimiento internacional y esta ha sido traducida a diversos idiomas y representada en varios países, como en el Théatre National de la Colline de París, el Königlich Dramatischen Theatre de Estocolmo, entre otros. Entre sus piezas teatrales destacan Mein junges idiotisches Herz (2005), Sinn (2007), Schwarzes Tier Traurigkeit (2007), Der Garten (2011), Massiver Kuss (2016), Wie kann ich dich finden, zu mir ziehen und überreden zu bleiben (2017), Apeiron (2020), Teile (hartes Brot) (2021) y Liberté oh no no no (2022).

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Ficha del libro: Descargar

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